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Como un ergogénico se supone que el alcohol:
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Calma los nervios
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Reduce inhibiciones
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Incrementa el estado de alerta
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Reduce el dolor
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Reduce los temblores musculares ( situación ligada a su efecto de inhibir la ansiedad)
A pesar de los beneficios que se proponen que tiene el alcohol como un elemento ergogénico, los estudios han demostrado que el alcohol tiene efectos exactamente opuestos a las virtudes mencionadas en el párrafo anterior.
Se ha demostrado que el alcohol:
- Disminuye la orientación, el balance y los tiempos de reacción.
- Disminuye el rastreo visual y el procesamiento de información.
- Disminuye la fuerza, potencias y resistencia muscular.
Al parecer el alcohol causa una sensación de mejorar las habilidades psicomotoras, cuando en realidad las disminuye bajo la influencia de cantidades incluso muy pequeñas de la sustancia. En efecto existe evidencia en donde el alcohol ha probado disminuir la ansiedad y el nerviosismo muscular, pero asociado con la disminución de la coordinación, balance y procesamiento de información, los beneficios en el desempeño deportivo se verán opacados por los efectos antes mencionados.
El efecto depresivo del alcohol, disminuye la sensación de dolor, pero el dolor indica que existe una lesión. El atleta que esta intoxicado corre el riesgo de incrementar el grado de su lesión por no sentir el dolor, estará incapacitado para estar consciente de su lesión y puede hacer que el daño sea mucho mayor. Además el alcohol deshidrata el cuerpo, por el bloqueo de la secreción de la hormona anidiuretica, causando que los riñones excreten un exceso de fluidos en forma de orina ( o no han notado como después de un par de cervezas el baño se convierte en tu mejor amigo).
Como el alcohol contiene calorías, la persona que este intentando controlar su peso debería tomar en cuenta esas 7 calorías por gramo de alcohol en su ingesta calorica total. Estas calorías son especialmente buenas para convertirse en reserva ( grasa corporal). Como si esto no fuera suficiente el alcohol interfiere en la absorción de muchas de las vitaminas y minerales que se necesitan para un buen estado de salud, que aunado hacen que el procesamiento de las proteínas y los carbohidratos se haga menos eficiente, esto trae como consecuencia, menos masa muscular, menos energía y más grasa corporal. Además de el daño hepático asociado al consumo regular del alcohol.
El alcohol interfiere con el metabolismo de las proteínas y las grasas en el hígado, y causa una deficiente producción de las enzimas pancreáticas necesarias para el metabolismo de las grasas, resultando en una incapacidad para movilizar grasa corporal y sanguínea. El glicógeno del hígado ( la reserva energética preferida del cerebro y el corazón), serán depletadas, es decir se consumen; con la incapacidad del hígado de formar nueva glucosa. Al final el consumidor de alcohol terminara con una fuerte tendencia a almacenar grasa corporal y un pobre capacidad de ganar o mantener su masa corporal magra (músculo). Los niveles de energía del consumidor de alcohol se verán afectados junto con su fuerza y resistencia, haciendo que su desempeño atlético se vea seriamente afectado, haciendo de esto un proceso evolutivo que ira mermando sus capacidades y complicando cada vez más el problema.
En la actualidad existe evidencia que sugiere que el consumo moderado de alcohol esta asociado con la disminución de riesgo cardiaco en algunas personas. Se ha demostrado que una bebida al día (no más) puede aumentar el nivel de lipoproteínas de alta densidad (HDL) en la sangre. El HDL es también conocido como “el colesterol bueno” responsable de mantener limpias las arterias.
No es aconsejable que consumamos alcohol por su propiedad de reducir los riesgos de cardiopatías, debido a sus efectos negativos antes mencionados. Ya que hasta ahora es el único beneficio asociado con el alcohol ligado a los innumerables riesgos.
Debido a todo lo anterior es un acto criminal cuando en los concursos de fisiculturismo se le hace beber al atleta alcohol con la finalidad de utilizarlo como vasodilatador, ya que debido a la condición en la que se encuentra ese atleta antes de subir al escenario, podría sufrir una deshidratación severa que lo puede guiar a un mal renal, hepático, cardiaco o cerebral irreversible.
Marco Villegas Sierra es Psicólogo, Entrenador Profesional y Especialista en Nutrición Deportiva. Puedes contactarlo para una asesoría profesional en el diseño de un programa de dieta, entrenamiento y suplementación deportiva.Citas al 9237928 de lunes a viernes de 2:00 p. m. a 8:00 p. m. en Mérida, Yucatán o mandarle un correo electrónico para recibir más datos sobre las asesorías a distancia marco.villegas@villegasps.com